Collage: Brenda Martínez

Entre cielos nublados y semáforos naranjas julio terminó. Con él nos sumergimos cada vez más profundo en la segunda mitad de este particular año.

Este mes nos sirvió para reflexionar sobre la importancia de reconocer y enunciar los logros que hemos alcanzado, de celebrar la defensa de nuestros sueños e ideas. Escribimos y peleamos con una tesis difícil mientras valoramos los cambios que ha detonado. Conocimos también al vecino más interesante de nuestra unidad habitacional.

Sentimos atracción. Nos salvamos por un pelo de ser atropelladas por un automovilista imprudente y gritamos para desahogar el terror. Nos prometimos soltar lo que no está en nuestras manos, dejar de pensar en el “ahora que esto termine” y abrazar lo que tenemos.

Acostumbradas y acostumbrados a la nueva normalidad nos centramos menos en la incertidumbre del futuro para vivir las certezas del presente.​

Humberto

 

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Domingo 5 de julio de 2020

En días como hoy me pregunto qué sentido tiene dedicar mi concentración y energía a escribir una tesis.

La inicié con mucha ilusión, creía que con ella podría aportar conocimiento útil. ¿Útil para quién? ¿Hacia dónde irá todo mi trabajo?

Hay momentos en los que me siento creativo y hasta imaginativo, en otros siento el peso de la realidad venciéndome, mis ideas se atascan y avanzar unas pocas palabras es todo un logro. Al final esto también es un proceso que deberá terminar. Y no es que no haya aprendido nada de ella, al contrario, creo que a partir de lidiar con tener que escribirla pude identificar todo lo que no me gusta de la manera académica de investigar y publicar, del modo universitario de crear y producir. Encontré un mar de posibilidades más allá, a pesar de pero también gracias a la tesis.

Tesista frustrado

Sábado 11 de julio de 2020

Eres valiente,

eres audaz,

eres poderosa,

eres hermosa.

Me atraes, me cimbras.

Te deseo y fantaseo contigo.

 

Senderipia

 

Miércoles 15 de julio de 2020

De entre todos los vecinos que he conocido en la cuarentena, sobresale uno muy interesante: Canelo.

Oí de él el día en que mi hermana se encontró un perrito color miel a la entrada del edificio de departamentos donde vivimos. Creyó que estaba perdido, entonces se acercó a ver qué decía la plaquita de su collar. Apenas alcanzó a leer “Canelo” cuando otra vecina llegó a la puerta e hizo pasar al animal.

“Es que este perro vive con los señores del estacionamiento de aquí al lado, pero como no están trabajando, entonces ya no hay quien lo cuide y viene con nosotros por ratos”, le contó.

La modalidad de “perro callejero” pero en una unidad habitacional. Perro de todos y de nadie. A veces lo escucho ladrar afuera del edificio. En realidad está avisando a los vecinos de su llegada. En efecto, tras unos minutos, le abren la puerta.

Hoy sin embargo, los ladridos duraron más. Mis vecinos no están en casa y por eso Canelo sigue afuera. No me preocupo, sé que es un perro muy inteligente, seguro tiene otros “semi-dueños” a los cuales visitar.

 

Susana

Viernes 17 de julio de 2020

Es importante hablar de los logros que hemos construido  a pesar de que no seamos conscientes de ellos.

Es decir cuántas de nosotras hemos construido algo, una forma de vida, un manual, un proceso dentro de la empresa donde laboramos, hemos desarrollado un texto para una revista fabulosa, hemos participado en proyectos en donde hemos sumado nuestro granito de arena, o hemos ido más allá y hemos construido un proyecto propio, un producto o un servicio.

No importa que sean pequeñitos, vender dulces, vender comida, vender consejos por internet, a lo que voy es “celebra tus triunfos por muy pequeños que los veas”.

Tu esfuerzo por desarrollar una idea sea cual sea, se debe de celebrar no todas estamos dispuestas a visibilizar  un sueño loco, o  disruptivo o como le llamo yo “sacar una idea del closet “ porque nos da miedo ser criticadas por esta idea, ser rechazadas o ignoradas, invisibilizadas, discriminadas,  por siquiera mencionarla. Pero qué tal que la desarrollas y tal vez no te vuelves millonaria pero por lo menos rompes los miedos a expresar tus inquietudes.

Y si, aún no has desarrollado nada pero tienes esa inquietud en tu interior te invito a expresar tus emociones, qué te hace ser creativa, qué te impulsa a ir más allá de simplemente transitar por la vida sin aportar algo, lo que sea, seguramente hay alguien dispuesta a probar esa idea, incluso a pagar por ella. Incluso puedes inspirar a otras personas a desarrollar sus dones y talentos.

Deseo que tu  pasión te lleven a aportar ideas creativas al mundo, desde tu trinchera y tu espacio seguro. Recuerda que todo es un proceso y tal vez, solo tal vez algún día seas una emprendedora visible.

 

Shirel

Domingo 26 de julio de 2020

He cruzado la ciudad entera sobre mi bici y además de unos gritos no he tenido ni un rasguño.

Hoy salí a un mandado, a unos 5 kilómetros de casa, o sea unos 20 minutos. Justo cuando regresaba estuve a punto de morir atropellada por un automóvil  que no respetó el semáforo rojo.

Alcancé a frenar y eché el cuerpo hacia atrás. Fue un segundo, grité tan fuerte y de una forma tan extraña que  me sorprendí a mi misma. Fue un gritó de terror. Tuve que detenerme varios minutos para dejar pasar la impresión. Mientras escribo esto mi corazón es un martillo.

No fui la única, casi se llevó a otro ciclista.

Trato de recordar el momento, pero no fue mi culpa. Yo esperé a que cambiara completamente a rojo para que no hubiera un auto con ganas de pasar antes del alto. Salió de otro carril.

Hubieran colgado una bicicleta blanca en el lugar. ¿Tengo miedo de morir?, creo que no, sólo de que me duela, de estar en un hospital.

Cuídate mucho, por favor.

 

Brenda

Jueves 30 de julio de 2020

He decidido ya no decir la frase “ahora que esto termine”, al menos durante 2020, y es que he decidido comenzar a vivir de las certezas y no de la incertidumbre.

Cuatro meses son suficientes para aceptar que hay cosas que están en mis manos y cosas que no lo están. Ya pasé por perder a mi tío por covid, un trabajo en el que llevaba más de un año, una amistad que creía amistad y hoy estoy a nada de perder mi hogar al que llegué con muchos sueños en diciembre.

Los cambios se me han acumulado a la fuerza y a la mala y ahora estoy en proceso de hacer las paces con el destino y aceptar de la mejor forma lo que me ponga enfrente.

He comenzado a tener más claridad de todo y hoy me he dado cuenta que en mi vida me encuentro rodeada de certezas: sé andar en bici y puedo moverme por la ciudad en ella, la palabra “paciencia” es mi nuevo mantra, las amistades que sostengo desde hace diez años siguen más vivas que nunca, ni mi hermano, ni mis padres ni yo tenemos covid, sé cocinar cosas ricas, puedo hacer yoga con YouTube con mi profe favorito que da clases desde Barcelona y he desarrollado el don de cuidar plantitas.

Me di cuenta también, que estos meses le he hecho mucho daño a mi cabeza pensando todo de más. Hoy quiero abrirle paso a la calma y recordar por siempre que en la vida hay más certezas que incertidumbre, solo hace falta darle peso a ello en la balanza.

 

Mariquita