La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor.

Kurt D. Cobain

Como bien sabemos, la música es un elemento que se encarga de crear lazos entre los individuos, ya sea con la sociedad, consigo mismos, o con el medio que los rodea. Se podría decir que la música tiene una naturaleza inocente, pero que puede utilizarse como un arma de doble filo. Mientras tiene el poder de abrir puertas emocionales y tranquilizar sentimientos, puede alimentar emociones de amor y libertad, también puede agitar la ira, el dolor y nublar la razón.

La música ha estado presente en la evolución humana desde sus inicios. Su función como medio comunicativo entre los individuos no ha cambiado, pero va modificando su mensaje de acuerdo a las diferentes etapas que se van generando, sirviendo como motivación de las grandes y complejas transformaciones sociales.

Con las nuevas tecnologías que van surgiendo, es mucho más sencillo tener acceso a infinitas plataformas de información, sea esta buena o no. El material artístico ha logrado alcanzar índices altísimos de difusión, lo cuál le ha brindado una gran oportunidad al campo musical. Lamentablemente, parte de este material contiene mensajes cargados de violencia y ha logrado colarse en importantes sectores de la población.

Como consecuencia a éste problema, se genera una ola de pensamientos e influencias negativas que afecta a los individuos y por lo tanto a la sociedad en general. Incrementan los pensamientos y sentimientos agresivos y se generan ambientes de hostilidad entre la población.

La música, al ser una de las armas más poderosas para sacudir ideas y mover masas, debe cumplir ciertas exigencias y ser difundida con responsabilidad. No se trata de querer limitar la creatividad o la libertad de expresión; se trata de evitar los contenidos cargados de violencia y discriminación, tomando en cuenta que la violencia sólo es capaz de generar mas violencia.