Es cierto que en todos los países existe la migración, pero son la inseguridad, los abusos y la precariedad del traslado lo que se debe criticar en el flujo migratorio entre México y Estados Unidos.

Hablar sobre la migración de los latinos hacia Estados Unidos no es un tema nuevo. Se ha convertido en una cotidianeidad en varios países de América que no han logrado crear un ambiente de seguridad económica y social para sus habitantes. Particularmente, México ha dejado de ser un país que recibe olas migratorias y se ha convertido en el generador de estas corrientes, principalmente hacia Estados Unidos. Tomar la decisión de abandonar el lugar de nacimiento, las raíces y la familia se ha convertido en una constante. Personalmente me parece bastante preocupante. ¿Por qué es necesario detener este fenómeno social? ¿Cómo se puede lograr? ¿Es posible?

Son muchísimas las situaciones desfavorables que han orillado a muchas personas a emigrar. Inseguridad, falta de oportunidades económicas, mejor futuro para su familia y estabilidad financiera son algunas de los principales motivos que han marginado a diferentes miembros de agrupaciones a tomar esta decisión. Sin embargo, también hay algunos puntos positivos provocados por la migración, específicamente hablando de México. El más importante es que las remesas que envían los inmigrantes en Estados Unidos representan el segundo ingreso más importante de la economía en nuestro país, justo después del petróleo. Entonces, ¿es mayormente positiva o negativa la migración de colectividades hacia Estados Unidos? No cabe duda de que lo ideal es que una nación sea capaz de ofrecerles a todos sus pobladores una calidad de vida decente y acogedora, una estabilidad general que limite las posibilidades de emigrar de un lugar a otro. Sin embargo, colocar en una balanza las ventajas y desventajas de la migración resulta un poco inútil. La migración históricamente ha sido una actividad instintiva del hombre y difícilmente  se puede detener.

¿Por qué relacionar la palabra migración inmediatamente con Estados Unidos de América? No es algo tan incoherente relacionarlos después de todo. Tal vez sea porque Estados Unidos alberga la mayor cantidad de inmigrantes en el mundo -así como también la mayor cantidad de migrantes indocumentados. Los inmigrantes en Estados Unidos – que representan el 15% de su población total- han generado una diversidad cultural impresionante y sumamente enriquecedora para su sociedad. Mucho se pueden quejar los políticos estadounidenses acerca del flujo migratorio y de las consecuencias negativas que trae consigo, pero la realidad es otra. Si verdaderamente fueran contraproducente para la sociedad de Estados Unidos las olas de inmigrantes sin documentos que a diario reciben, ya se habrían tomado las medidas necesarias para frenar este fenómeno. La migración hacia Estados Unidos no solamente produce beneficios para las personas que ya han encontrado trabajo y que gozan de una estabilidad económica y emocional, sino que también genera frutos para muchas partes de ese país. En primer lugar, la diversidad cultural que han generado los migrantes no solamente de México, sino de Centroamérica, El Caribe, Sudamérica, China e India ha generado un crecimiento social y económico considerable en el país. En segundo lugar, negocios, establecimientos y empresas se benefician del trabajo que un migrante indocumentado pueda realizar, dado que se conforma por necesidad con una remuneración menor a la que pudiera recibir un nativo, y con casi nulas prestaciones laborales. Y en tercer lugar, la economía de Estados Unidos se ha visto favorecida notablemente por  la presencia de inmigrantes al incrementar la riqueza en cuanto a vivienda y preservación de empleos en manufactura.

¿Realmente México se encuentra tan mal socialmente para generar tal “huída” de habitantes? No. Contundentemente, México representa la decimocuarta economía más importante del mundo. México tiene la séptima mayor cantidad de patrimonios culturales de la humanidad a nivel mundial. México es el decimoquinto lugar exportando bienes y servicios y es el sexto mayor productor de petróleo. Sin mencionar la increíble diversidad cultural y los increíbles recursos naturales con los que cuenta el país. Sin embargo, el 45.5% de la población vive en pobreza extrema. Esto nos lleva a la conclusión de que México es un país sumamente rico en recursos naturales, pero esta riqueza no ha logrado alcanzar todos los sectores de la población. Lamentablemente nos mantenemos distantes de muchas problemáticas “ajenas”.

Hay una gran incertidumbre sobre las consecuencias de acontecimientos con respecto a la migración, como el Brexit en Gran Bretaña -país que alberga  la 5ta mayor cantidad de inmigrantes- y la llegada del presidente Donald Trump a Estados Unidos. Sin embargo, no deja de ser protagonista la calidad de vida que puede ofrecer un Estado a sus ciudadanos. Es cierto que en todos los países existe la migración, pero son la inseguridad, los abusos  y la precariedad del traslado lo que se debe criticar en este flujo migratorio entre México y Estados Unidos. La violencia en el trayecto, la innumerable cantidad de personas que se quedan en el camino y la inestabilidad que genera deberían ser factores determinantes para detener la migración. Lo preocupante es que no lo han sido. Personalmente no me considero a favor ni en contra de este movimiento migratorio, pero sí considero indispensable analizar las reacciones y los cambios que ha provocado, que provoca y que seguirá provocando la población inmigrante que reside en los Estados Unidos.